Como comenté, mi atuendo era uno de los grandes dilemas de la boda. Al final opté por el color nude y los flecos, aunque no termine de apreciarse en las fotos. Empezamos con un primer plano:
Otro gran dilema era el peinado. Estoy intentando dejarme el pelo largo, pero aún no me llega ni a los hombros, pero me apetecía llevarlo recogido. No sé cómo, pero la peluquera (gracias Esther!!) logró hacer este precioso moño con mi pelo! Le di un toque personal, añadiéndole una fina cinta de encaje comprada en la mercería, que también me sirvió de pulsera. Este fue el resultado:
Las flores son un añadido posterior.
No es su mejor foto, pero fue una novia preciosa!
El vino que nunca falte!
Fotos al atardecer en la hacienda donde se celebraba la boda
Detalle del anillo y las uñas que yo solita me coloqué!
En resumen, la boda fue genial. Pese a que fue algo lacrimógena, lo pasamos muy bien, y lo cierto es que es la primera de muchas que están por venir.
Dejo para el final, mi foto preferida:
¿Qué os ha parecido, corazones? Besos!!











































